Luis Armando Montes de Oca Reyes
La filosofía es un cúmulo de
experiencias vividas que día a día construyen nuestro camino y nos ayuda a
comprender el mundo circundante que acontece en estos tiempos. La filosofía es
digna de ser estudiada y leída con la más fina voz y tesitura de un lector muy
ávido, muy culto; esta ciencia necesita de las más sublimes compresiones del
ser humano para razonar ante la adversidad que se le presente y que se pregunte
el por qué de las cosas y de las mismas <cosas> y <causas> que
suceden a su alrededor. La filosofía trata de profundizar, de esclarecer las
respuestas a nuestras invariables e impenetrables preguntas. La filosofía
define al hombre como un ser racional adentrado y cultivado ante la adversidad
que se presenta en el tiempo y espacio, para el tiempo y para el espacio que
ocupamos en la vida diaria. La filosofía es amor a la sabiduría, del amor
propio y ajeno, del incapaz y del temeroso, del fuerte y del débil. Es
necesario tomar conciencia y desenredar la telaraña de su concepto. Cabe hacer
la aclaración de que la filosofía no es ciencia inútil, ni obsoleta -como dicen muchos dicen y sobre
todo afirman. La filosofía busca su evolución y con ello ser objeto de estudio
de ciertos personajes de la humanidad. ¡Los más que se puedan! La filosofía no
debe ser la burla de nadie ni mucho menos de las ciencias modernas o
tecnológicas. La filosofía es alegría.
La filosofía
en su más fina, amplia y pura definición es amor a la sabiduría, al
conocimiento y porque no al entusiasmo, la ira, enojo, pero lo más
trascendental y unánime a la fortaleza de su propia filosofía; ella lo es todo,
en ella encuentro las demás ciencias como por ejemplo: Matemáticas, Astronomía,
Derecho, Filología, Medicina, Arqueología, Zoología, Lógica, Ética, Estética,
Antropología, Teología, Cosmología, Historia, Psicología, Trabajo Social,
Gerontología, Sociología, entre muchísimas más. La filosofía ayuda a comprender
el vínculo emocional en los hombres y
las estructuras de poder; la filosofía es pasión al conocimiento, al juicio a
la prudencia; es la búsqueda de ideas que nos permiten ver más allá, es pues socializar
con el otro, aprender de él. La filosofía busca el origen de todas las cosas
desde sus raíces etimológicas y sus campos semánticos. Por ello que digo la
filosofía no es una ciencia inútil. La filosofía es aplicable a todos los
ámbitos, en todos los sentidos y circunstancias del hombre y de la sociedad. La
filosofía beneficia al continuar con este camino del pensar, reflexionar y del
trabajar.
Colofón filosófico:
Al político le falta conocimiento, al
filósofo le sobra, es por ello que tener un representante filósofo para el
pueblo, sería otra cosa, otro gallo nos cantaría.
Mi gusto por la filosofía, a veces
siento que es inútil porque no le encuentro sentido, ni comprensibilidad y en
ocasiones siento que es lo máximo.
La sabiduría es un adorno en la
prosperidad y un refugio en la adversidad.
La
alegría es una gran medicina, que no se vende en botica.
Si falta el maestro, el cantinero ahí
está, y a veces son más las cantinas que las escuelas, no sólo en el campo sino
aún en los barrios bajos de la gran ciudad.
De
poetas, tontos, filósofos, músicos y locos, todos tenemos un poco.
Pobre
del pueblo al que otro le escribe su historia.
Filósofo
es un señor que tiene una solución para cada cosa, hasta que la cosa le suceda a él.
Amigo en la adversidad es un amigo de verdad.
Cuando
la señora le presento el abrigo de pieles que acababa de adquirir, el marido lo
tomo con filosofía. Y letras.
Escritor
colimense.
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